Asaí
- Cuida tu digestión y mejora el tránsito intestinal gracias a su fibra.
- Tiene grasas saludables iguales a la del aguacate que protegen tu corazón.
- Fortalece tus defensas.
- Cuida y rejuvenece tus células.
Helado cremoso de pulpa de asaí, el fruto morado de las palmas del Amazonas. Pastel por fuera, selva por dentro.
El sabor auténtico del asaí, un helado natural y cremoso que despierta tus sentidos con cada bocado.
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Cada uno aporta algo distinto: color, cremosidad y dulzor.
El asaí crece en palmas altas y delgadas de la selva amazónica, muchas veces cerca del agua. Sus frutos son pequeños y de un morado tan oscuro que parece negro. Ese color es el que ves en cada bola.
De ahí sale la paleta de la casa: verde selva, azul río, violeta asaí y el amarillo del sol de la tarde. Entre todos aparece el rosa del boto, el delfín del Amazonas, el único tono pastel que el río se permite.
¿Y por qué manaca frío? Así llaman los indígenas a las plantas silvestres, las que nacen solas y de manera natural.
Cuatro pasos y nada más. Así llega el sabor del Amazonas hasta tus manos.
Los frutos morados maduran en lo alto de las palmas. Los recogemos cuando están en su punto.
Separamos la pulpa de la semilla y nos quedamos con lo mejor: una pulpa espesa, intensa y de un violeta profundo.
A la pulpa le sumamos kéfir cremoso y un hilo de miel natural. Tres ingredientes que se abrazan en cada cucharada.
Se sirve bien frío, se prueba despacio y se comparte. Así de simple, así de rico.